domingo, 14 de febrero de 2016

MECANISMOS DE LAS OBSESIONES TOC (2)


Las ideas obsesivas tienen la característica de encubrir lo que verdaderamente desea el obsesivo. Son reproches transformados que retornan, afloran en la conciencia y tiene que ver con actos, ideas o deseos que de llevarse a cabo producirían gran placer en el paciente obsesivo.
Dichos actos, ideas o deseos, surgen en un periodo infantil al que le daremos el nombre de “inmoralidad infantil”. Quiero esto decir que surgen en un momento donde el niño todavía no tiene conciencia de lo que es bueno o malo, prohibido o permitido. Como dichos actos o deseos son vividos con gran placer, el niño puede mantenerlos durante tiempo hasta que surge en él un periodo de madurez que le hará luego juzgar dichos actos o deseos.
Deseos sexuales hacia los hermanos, el padre, la madre, deseos violentos hacia los familiares motivados por los celos, son entre otros motivados porque el niño no tiene noción de lo que es prohibido.
Solo cuando surge en él la moral, la censura, tiene que reprimirlos pero su deseo inicial es seguir deseando aquello que él sabe que es prohibido pero que le produce enorme satisfacción.
Aquí comenzaría el calvario del obsesivo, desarrollándose el mecanismo de las obsesiones que le llevan a reprocharse, a castigarse por todo aquello que aún sabiendo que es prohibido, algo es él sigue deseándolo. Y quien lo sigue deseando es “el niño falto de moral y de escrúpulos que existe en todo paciente toquiano”.
La pelea que tiene el paciente con toc, no deja de ser una pelea entre un “yo infantil amoral” que continuamente quiere satisfacer sus deseos y un “yo  inmaduro” que lucha para que ese yo infantil se mantenga reprimido y callado.

El toc es un permanente desequilibrio entre un yo infantil y un yo actual pero inmaduro.

lunes, 8 de febrero de 2016

MECANISMO DE LAS OBSESIONES EN EL TRASTORNO OBSESIVO TOC (1)

En toda obsesión hay dos elementos: una idea que se le impone a al persona y un estado emotivo asociado, como puede ser la duda, el remordimiento o la cólera.
Es normal que en muchas obsesiones dura mas el estado emotivo y cambia la idea obsesiva. Si la duda por ejemplo es el estado emotivo, pueden dudar obsesivamente de varias cosas.
Puede tener odio y cambiar obsesivamente de personas hacia las que siente odio.
Esto se debe a que lo que perdura es la emoción o el sentimiento que suele ser lo primero que aparece y la idea a las que se asocia puede cambiar con respecto a la primera que apareció. Es decir, vemos en el toc, que la  idea se suele sustituir por otra. Lo importante no es la idea sino el sentimiento asociado. De ahí el carácter absurdo de muchas obsesiones que carecen de sentido.
Una mujer que tenia la obsesión de tirarse por la ventana, de herir a sus hijos con un cuchillo, clavarle la tijera a su marido, eran ideas que le servían para desviar un deseo sexual muy fuerte que sentía a la vista de otros hombres porque se encontraba insatisfecha con su vida sexual.
Un joven que tenia ideas de suicido cada vez que iba al metro era para desviar la atención de un poderoso deseo sexual que sentía por su hermana mayor, con la que habían jugado de pequeños a juegos de contenido sexual.
Un joven obsesionado con la idea de contagiarse de Sida por la calle, asociaba cualquier mancha marrón que se encontraba a sangre seca que podía tener Sida. Esta obsesión había surgido a raíz de haber ido con una prostituta. El joven luchaba contra la idea de seguir haciendo uso de este servicio y se defendía de su deseo pensando que podía coger el virus del Sida.
Observamos que las obsesiones tienen una conexión con un deseo inconsciente que la persona no tolera. Cuanto mas absurdo es la idea obsesiva mas aparta a la persona de la causa verdadera que perturba a su conciencia y es la existencias de deseos inconscientes que la moral juzga porque no se toleran. De ahí el autoreproche del obsesivo y la orden de castigarse a sí mismo que con tanta frecuencia escucha.


domingo, 31 de enero de 2016

DOS CAUSAS DE CULPA EN EL TOC

DOS CAUSAS DE CULPA EN EL TOC

La culpa que padece el paciente con toc siempre es una respuesta a la aparición en su conciencia de deseos infantiles que se hallaban reprimidos y que ahora se manifiestan en su conciencia.

El deseo de matar al padre o a los hermanos es un disfraz que encubre los celos que sintió hacia el padre por ser la pareja de la madre y hacia los hermanos por que tuvo que compartir el amor de la madre con ellos.
Por eso que la imagen o la idea de asesinarlos, encubre el deseo de ser exclusivo para la madre, algo que todo niño ha deseado alguna vez.

Es muy frecuente asociar el temor homosexual como síntoma en el Toc. Con facilidad descubrimos que los pacientes que sufren toc con temor homosexual, suelen tener hermanas bellas hacia las cuales en su infancia o adolescencia sintieron inclinaciones amorosas y sexuales hacia las mismas. O fijaciones amorosas y sexuales hacia la madre en los hijos únicos que padecen toc, también podemos ver un temor homosexual.

La manera que tendría el toquiano de defenderse contra este deseo incestuoso o prohibido hacia las hermanas o hacia la madre sería bajo la formula: tú no deseas a tus hermanas ni a tu madre porque tú eres homosexual.

Digamos que aunque el toc sea un disfraz, tras sus síntomas, la culpa que siente es una respuesta emocional  porque intuye algo de lo que él mismo se acusa. Si tiene culpa por sus deseos asesinos es porque sabe que le gustaría ser único para su madre.
Si tiene culpa por ser homosexual es porque intuye deseos heterosexuales hacia las mujeres de su familia… Son dos claros ejemplo de cómo el toc disfraza algo que el mismo toquiano intuye pero le horroriza aceptar.




domingo, 24 de enero de 2016

El origen de la culpa en el obsesivo compulsivo



LA CULPA EN EL OBSESIVO

La diferencia entre un toc mas grave donde los rituales y los pensamientos atormentadores son mayores que un toc menos grave, la causa hay que buscarla en el sentimiento de culpa.

El paciente con toc se queja de la tortura que le producen sus pensamientos y la angustia de no poder reprimir el llevar a cabo su ritual. Todos los pacientes con Toc, viven su enfermedad como “algo que les castiga”, algo que les tortura, algo que no les deja vivir.

Este castigo a llevar a cabo los rituales obsesivo, el castigo de pensar cosas horribles que todavía angustian mas al obsesivo, tiene su raíz en la culpa inconsciente.

El sentimiento de culpa, forma parte de la persona con toc. La culpa es un sentimiento moral, algo de lo nos arrepentimos o nos hacen que nos arrepintamos. A veces es por algo que hemos hecho y la mayoría de las veces es por algo que nos gustaría realizar.

El paciente con toc, se pregunta cómo puede desear querer hacer daño a las personas que quiere. La respuesta está en que tras un deseo de hacer daño, es porque hay algo que lo justifica. Por ejemplo, los celos que el paciente con toc sintió en la infancia hacia sus hermanos, hacia su padre o hacia su madre, pudieron ser origen de un deseo de hacerles desaparecer, simplemente por haber experimentado celos.

Otro síntoma en el toc, es el miedo a ser homosexual, cuando la persona sabe que es heterosexual. Sería como un castigo por algo, y ese algo que desconoce el paciente con toc, es el motiva el pensamiento que le tortura.

En todos los toquianos, encontramos el sentimiento de haber sido o que son malas personas. Y este sentimiento es el origen del sentimiento de culpa.


Cuando alguien se siente mala persona, considera que se merece un castigo. Y nuestra pregunta es, porque el toquiano se siente mala persona. ¿Qué hizo, qué deseó o que ha deseado hacer para que tan graves acusaciones ahora se reproche que le lleven al autocastigo.? (continuará)