lunes, 13 de septiembre de 2010

CULPABLE.!!

Para hablar del toc, se debe conocer su etiología en profundidad. El toc no se puede pensar sin tener en cuenta la parte inconsciente de la personalidad. La psicología estudia la conciencia y la psiquiatría enfoca los trastornos de la personalidad desde un punto de vista organiscista. Ninguno de los dos tienen en cuenta, por ejemplo, que el sentimiento de culpa existente en los pacientes con toc, les impide en un amplio porcentaje su curación, ya que él mismo, se autocastiga, pues no deja de sentirse un ser despreciable, al cual nunca le puede ir bien, ya que la palabra felicidad está excluída de su vida. El paciente con toc, vive pagando los crímenes que nunca cometió, el adulterio que deseo, la venganza que nunca consumó. Odio, venganza y rencor es lo que contamina la mente de una persona con toc, hasta el punto que desde su propia religión, establece su propia penitencia, su propio castigo. La solución de su curación, está en sus deseos inconscientes, deseos a los cuales no se puede llegar sino por la vía del psicoanálisis. Y no hay otra fórmula para liberar al toc de su culpa, siempre mórbida, imperativa e implacable. Viven bajo un prisma de sufrimiento, por su falta de piedad que solo pueden vivir para pagar la culpa, por eso que el paciente con toc, no tolera su mejoría. No tolera que un ser despreciable como él pueda sentir alguna alegría. Viven condenados y en su condena se halla su liberación. Podemos decir que llegan a perder la vida como modo de compensación a su mente retorcida y a su falta de escrúpulos. Y tras este fracaso en el vivir, está siempre la relación de amor y odio con su familia: pieza clave en la curación de su enfermedad.

domingo, 22 de agosto de 2010

EL PADRE: UNA PIEZA CLAVE EN EL TOC

La figura del padre, es siempre una pieza clave en la curación del paciente con Toc. Por norma general, los pacientes tienen una relación ambivalente hacia el mismo: se le ama, se le odia o se le amorodia. Esta relación está marcada por una aceptación y por un rechazo. No es fácil entender la figura del padre dentro de la estructura del toc pues es un pivote que regula la relación con la madre. Entre el niño y la madre, la figura del padre debería producir una separación. Depende de las circunstancias personales de la madre y del padre. Cuando el padre es muy tiránico, el paciente puede adoptar o una posición de agresividad hacia el mismo o de pasividad. Las obsesiones son la máscara que tapa dicha agresividad o pasividad. Tras la agresividad, se esconden impulsos destructivos, a veces insoportables para la conciencia y de ahí, la enorme moral que tiene el paciente agresivo con toc. Cuando existe una pasividad, dicha agresividad hacia el padre se vuelve hacia sí mismo en calidad de masoquismo, erotizando la figura del padre bajo una libido que podemos denominar homosexual. Tanto la agresividad como la pasividad, son dos formas de tener presente al padre, la Ley, tanto es así que lo que el paciente defiende tras la agresividad o la pasividad, es la cercanía a la relación con la madre: punto álgido y a la vez conflictivo dentro de la neurosis del Toc. ( continuará )

domingo, 15 de agosto de 2010

LA EFICACIA DEL PSICOANALISIS EN EL TOC

En los últimos meses, han llegado a través de internet, varias personas que padecían un toc. Las personas que decidieron comenzar su psicoanálisis progresan adecuadamente y en pocos meses han experimentando un alivio muy grande con respectos a los síntomas del toc. La gravedad de los síntomas es lo que puede hacer que un tratamiento psicoanalítico se prolonge mas tiempo pero la eficacia sigue siendo igual de efectiva. Curiosamente nos encontramos pacientes que en cuanto comienzan a sentirse mejor abandonan el tratamiento y luego empeoran. Encima son pacientes protestones, que se aferran a su trastorno como una forma de vida. Ya lo dijo Freud hace mas de cien años. Entre los problemas que los psicoanalisistas nos encontramos en los pacientes es vencer la resistencia a la curación. Este tipo de pacientes, con su enfermedad han logrado encontrar beneficios secundarios ( pagas del Estado, tener a toda la familia a su alrededor, evitar tener relaciones sexuales etc... ) a los cuales no están a veces dispuestos a ceder. Bajo este prisma, el psicoanálisis ni cualquier terapia es efectiva. Y realmente, lo mejor es dejar en paz a este tipo de personas con su dolencia que mas que ser dolencia es un modo de vivir. Por eso que el psicoanálisis, aún en los casos mas graves de toc, si la persona quiere curarse, la persona se cura. Y frente a esto, no hay discusión ninguna. Y no nos olvidemos que la familia, a veces se opone a la curación de la persona, porque muchos padres, que tienen hijos con toc, cuando el hijo comienza a curarse, son ellos mismos quienes retiran a lo mismos del tratamiento, porque según se va curando el hijo, comienzan a salir los problemas que tienen los padres entre ellos. Y tal es así, que los padres prefieren seguir siendo cómplices de la enfermedad del hijo a incluso alimentarla, antes de que se cure y aparezcan los problemas de la pareja. Qué le vamos a hacer.!!

lunes, 26 de julio de 2010

LOS PILARES DEL TOC

Freud, dentro de sus grandes historiales clínicos nos trae el caso del hombre de las ratas. Un jóven acusado de una importante e incapacitante neurosis obsesiva. A raíz de este caso, desplegó su teoría sobre el toc. Dicha teoría se puede aplicar en todos los pacientes aquejados de neurosis obsesiva y nunca falla, es decir, que el paciente con toc debe psicoanalizar su infancia porque cuando dice que todo el mundo está en su contra, todo el mundo, es a lo sumo dos, tres personas: el padre, la madre y algún hermano. La neurosis obsesiva está sostenida sobre una relación conflictiva con el padre y la madre. De ahí, se deriva la relación conflictiva con el resto del mundo. Sobre una relación precoz con la sexualidad que queda reprimida o produce alteraciones debido a la existencia de una moral castrante que hace que el paciente con toc, impregne de un halo religioso o místico todo uso que hace de la sexualidad. Padre, madre, sexualidad y muerte ( en relación al futuro ) son los cuatro grandes pilares sobre los que se sostiene el trastorno obsesivo compulsivo. El psicoanálisis de estos pacientes pasa por analizar en profundidad las relaciones familiares, que siempre son tortuosas y a la vez son causa de estancamiento de la libido. De manera que los pacientes con toc, suelen tener muchas dificultades a la hora de relacionarse con el mundo exterior porque sus afectos y emociones e incluso su deseo, se ha quedado adherido a alguna de sus figuras familiares. La curación de estos pacientes guarda relación con psicoanalizar estas relaciones. Sin embargo, un número de pacientes eligen inconscientemente no curarse para de esta manera no abandonar la relación infantil que mantienen con sus padres. Son capaces de estar enfermos toda vida para consumar una venganza infantil hacia la figuras paternas.

domingo, 11 de julio de 2010

OBSESIONES INFANTILES

Las personas obsesivas, suelen ser personas que han tenido un despertar sexual muy precoz. La mayoría de las veces recuerdan haber tenido una infancia con intensas manifestaciones sexuales, solo o en compañía. Sin embargo, otras veces, no se recuerda haber vivido este despertar sexual y queda sustituido por un vacío de memoria que con el tiempo logra aparecer en la conciencia. Junto al despertar sexual, se suele sumar otra condición productora de la neurosis obsesiva y es una férrea moral familiar que en algún momento cayó sobre el niño y le hizo darse cuenta que sus manifestaciones sexuales no eran bien vistas por sus educadores. Junto a dicha moral, se instauró un sentimiento de culpa y ante la llamada del deseo sexual, el niño acabó luchando contra dicho sentimiento a través de la aparición de complejos rituales que pudieran calmarle su excitado ánimo. La lucha contra el deseo sexual, siempre es infractuosa. Se lo puede sublimar y/o reprimir, lo cual no quita que siga teniendo fuerza. Y si en algo se esfuerza el obsesivo es en luchar contra algo de sí mismo que no comprende y que podríamos definirlo como sus pulsiones sexuales, la mayoría de las veces no aceptadas por su conciencia. Los rituales, sirven para desgastar y así no pensar en el deseo sexual y cuanto mayor es la fuerza de ciertos deseos sexuales, tanto mayor es la característica del ritual. La mayoría de los pacientes con toc, sienten vergüenza de hablar de sus pulsiones sexuales y las callan. La psiquiatría prefiere pensar en un trastorno químico a pensar que lo sexual provoca trastornos. Y en todo esto, como siempre, están los toc moralistas, que prefieren medicarse a aceptar que también tienen deseos sexuales. Los pacientes con toc que se curan son aquellos, que acaban aceptando la existencia de deseos sexuales que nunca habían aceptado. El psicoanálisis enseña a manejar, a comprender y a controlar dichos deseos y ahí, radica la eficacia del psicoanálisis a diferencia de otras terapias que no ayudan en la curación del toc.

lunes, 7 de junio de 2010

PACIENTES QUE NO SE QUIEREN CURAR

Dentro de las variantes del toc, podemos encontrar un grupo de pacientes que dan la apariencia de querer curarse de su trastorno. Consultan a muchos especialista pero el tiempo de tratamiento no suele ser continuo, interrumpen rápidamente, aludiendo no sentir ninguna mejora. Con el tratamiento psicoanalítico, en este tipo de pacientes, se observa que cuando comienzan a mejorar, abandonar el tratamiento bajo la excusa de no poder pagarlo o considerar como poco eficiente. Analizando los historiales de dichos pacientes, se puede observar en todos ellos que con su enfermedad han conseguido una serie de " beneficios" que no están dispuestos a abandonar, e incluso, prefieren sacrificar su salud antes que perder dichos beneficios. Freud las llamó: neurosis de renta. Actualmente podemos encontrar que muchas personas hacen uso de su enfermedad para obtener beneficios económicos e incluso afectivos. Estos pacientes, en cuanto ven su mejoría, temen perder su paga económica o que desaparezca la persona cercana que se preocupa por ellos día a día. Digamos que hay un uso y disfrute de " la enfermedad". Recuerdo una madre decirme: " a ver si mi hijo va a mejorar y le quitan la paga ". Otro caso similar, conseguía que gracias a su enfermedad, los padres estuvieran pendientes todo el día de él. Le cuidaban, le aseaban, le daban de comer, incluso dormía en la cama con ellos, a pesar de tener 27 años.!!!. Este tipo de pacientes, sienten culpa inconsciente porque saben sin saber que saben del uso que están haciendo de su enfermedad y para ello culpan a los médicos, a los psiquiatras, a los psicoanalistas de que no pueden curar su enfermedad. Entonces, renuncian a todo tipo de tratamiento y se consideran enfermos crónicos, desahuciados. Contra este tipo de personas, no se puede hacer nada, mientras disfruten más de los beneficios secundarios de su enfermedad que de las cosas bellas e interesantes de la vida. Aquí, ni el psicoanálisis, ni los viajes a Grecia, pueden hacer nada por curarles. El psicoanálisis es cien por cien efectivo solo, en aquellas personas con trastorno obsesivo compulsivo que se quieran curar pero de verdad.