domingo, 2 de mayo de 2010

CARACTERES GENERALES DE LOS PENSAMIENTOS OBSESIVOS

Los productos obsesivos, pueden equivaler a muy diversos actos psíquicos, pudiendo ser determinados como deseos, tentaciones, impulsos, reflexiones, dudas, mandatos, prohibiciones. La persona desarrolla una defensa contra las representaciones obsesivas que han penetrado en su conciencia y surgen productos que merecen un nombre especial. No son reflexiones puramente razonables que el sujeto opone a sus ideas obsesivas, sino algo como productos mixtos de ambas formas de pensamiento. Según Freud, estos productos los llama “ delirios”. En un caso, nos refiere Freud que cuando un paciente abría la puerta de su cuarto a las doce para facilitar la entrada al espíritu de su padre muerto hacía años y situándose luego en el espejo contemplando en él sus genitales, intentó apartar de sí aquella obsesión, pensando en lo que diría su padre si realmente se hallase aún en vida. Pero este argumento no tuvo eficacia ninguna mientras lo pensó en esta forma tan razonable. La obsesión cesó tan sólo cuando el sujeto integró la misma idea en la forma de una amenaza delirante, diciéndose que si prolongaba tales insensateces, le sucedería a su padre algo malo en el más allá. Las ideas obsesivas que son rechazadas por primera vez, suelen retornar luego deformadas. Su deformación se hace viable pues el pensamiento consciente se ve obligado a interpretarla erróneamente en forma análoga a como interpretamos los sueños al despertarnos, y que no dejan de ser una deformación de deseos inconscientes. ( continuará )

domingo, 25 de abril de 2010

ETERNAMENTE JOVEN

Dentro del toc, hay una variante cuya acciones llevan al sujeto a vivir en una especie de realidad deformada donde tiene la sensación de que nada a su alrededor cambia. Esta sensación de atemporalidad, permite a la persona con toc perder el tiempo en rituales que calman una voz interior que grita que el tiempo pasa. La angustia que aparece cuando el ritual no se lleva a cabo, tiene que ver con esta llamada a la realidad donde nada es lo que parece, ya que el paciente con toc, detrás de su atemporalidad, detrás de su sentimiento de inmortalidad, lo que se esconde es su verdadero terror al envejecimiento y a la muerte. Esto puede llevarle a vivir como un inmortal: dejará para mañana lo que podría hacer hoy y mañana le sucederá igual. Tiempo y muerte: dos variante muy interesantes que deben ser trabajadas en el paciente con toc. Y entre el tiempo y la muerte, lo que media es la sexualidad, ya que no solo los organos genitales se hicieron para el goce, sino también para la reproducción de la especie, de ahí, que el rechazo que muchas personas con toc, tienen por las relaciones sexuales es porque en el gesto de la cópula también se halla el gesto de la reproducción. Y de ahí el contínuo huir por un laberintos que no hay salida, ya que la salida siempre es una: la vida y la vida conlleva tiempo, sexualidad y al final, muerte.

domingo, 18 de abril de 2010

HIPERSEXUALIDAD EN EL TOC

En ciertos pacientes con toc, podemos observar que sus obsesiones siempre son referencias sexuales. Viven obsesionados por el sexo, por el placer de consumar una relación o varias relaciones sexuales que nunca llevan a término, ya que tienen miedo al contagio, a la enfermedad, a la culpa y al castigo. Este tipo de obsesiones aparecen durante el periodo infantil, y se dan cuando el niño tuvo ocasión de presenciar el coito de los padres, intercambió información con otros niños mas adelantados o fue seducido por algún persona mayor que le despertó precozmente el instinto sexual. Durante una fase de la infancia, estos acontecimientos desaparecieron de su mente, pero quedaron como recuerdos reprimidos y con el desarrollo de la adolescencia muestran la influencia que sobre ellos tuvieron. Comienza a aparecer pensamientos de índole sexual que la persona vive como extraña y se angustia porque suelen ser inaceptables para su conciencia moral. Esto es debido a que durante aquellos primeros actos sexuales, la persona gozó y una vez reprimido, en su interior, siguió deseando satisfacer los mismos pero nunca más se atrevió. Al hombre le cuesta abandonar aquello que alguna vez le dio placer y a este tipo de pacientes, algo semejante les ocurrió. Todos sus pensamientos sexuales tienen una raíz en un acontecimiento sexual vivido con gusto durante su pasado infantil.

domingo, 11 de abril de 2010

LA DOBLE MORAL EN EL PACIENTE OBSESIVO

Si algo llama la atención en el toc, es la lucha interna que tiene la persona consigo misma. Podemos afirmar con total seguridad que hay una doble personalidad con su doble moral correspondiente en el paciente con toc. Una de ellas, suelen ser bastante amoral, ya que los pensamientos o ideas que le vienen a su mente suelen ser contrarios a la buena educación o a las buenas costumbres y frente a esta parte amoral, aparece otra totalmente contraria o hipermoralista, que se encarga de juzgar, condenar y castigar a la otra parte amoral de la personalidad. Entre estas dos partes de un mismo ser, se juega todo el problema del obsesivo. Por un lado, quiere hacer cosas que jamás se admitirían socialmente y por otro lado, quiere ser la persona más correcta del mundo porque él mismo se da cuenta que lo que piensa o desea no es propio de una persona civilizada. La cuestión es resolver esta dura batalla: por un lado pensamientos que se imponen y por otro lado la lucha contra los mismos, lucha que suele perderse la mayoría de las veces porque no se tienen las armas adecuadas. “Para luchar contra el enemigo, primero hay que conocerlo”, decía un estratega del s. XVIII, y podríamos hacer un símil con esta frase: el peor enemigo del paciente con toc, es él mismo, o mejor dicho, la parte inconsciente de su personalidad, que piensa y desea por su cuenta y a su libre albedrío. La batalla se juega en el mismo campo: el campo de la psiquis y el psicoanálisis viene a demostrar que con solo conocer la parte inconsciente de la personalidad, ya se la doblega y al final, ni el enemigo es tan fuerte, ni es tan malo: es una parte mas de nosotros mismos – la parte inconsciente- que lo único que quiere es ser escuchada, no tanto llevar a cabo lo que desea, sino ser escuchada y para ser escuchada, debemos escuchar sin juzgarla. Y este es el serio problema en el toc: la persona se juzga muy rígida y severamente a sí misma o a la parte inconsciente de su personalidad. El psicoanálisis es la terapia cien por cien efectiva en el entendimiento y curación del toc.

domingo, 4 de abril de 2010

LA RELIGIOSIDAD DEL OBSESIVO

El obsesivo, tiene su propia religión. Freud lo compara con la fe de los religiosos, con sus rituales eclesiásticos, sus rezos, Dios... El obsesivo también tiene sus rituales, su manera de pensar junto a sus fórmulas que le hace sentirse más o menos seguro, no deja de ser una manera de rezar. Y su Dios, por norma general suele ser un Dios algo tiránico, ya que el obsesivo, siempre se siente observado por algo que le juzga en función de lo bien o lo mal que haga las cosas. Este Dios particular del obsesivo, no deja de ser más que la parte moral de él mismo. Parte moral, también llamada Superyo desde el psicoanálisis- y que regula todos los actos del obsesivo. Podemos decir que esta parte moral es la que regula los pensamientos en el toc. Cuando el sujeto toma conciencia de la falta de nobleza de sus pensamientos, rápidamente aparece el superyo – o abogado interior- que le juzga, le critica, le hace sentir culpa, arrepentirse, pedir perdón, etc. Y digamos, que pone remedio a esa pelea interior que todo paciente con toc, tiene consigo mismo y con sus fantasmas familiares. Porque las peleas internas que tienen estos pacientes, no suele ser con mas de tres o cuatro personas que se reducen al padre, la madre, algún hermano y subrogados de ellos: el jefe, los compañeros, los amigos… Peleas que no dejan de ser conflictos con las relaciones afectivas que en un momento determinado se gestaron en la infancia del sujeto con toc. De aquí la importancia que el psicoanálisis da a los primeros años infantiles en el desarrollo del sujeto. Por eso, que acercarse al desarrollo psicosexual y psicoemocional en el paciente con toc, es entrar en un campo donde se encontrará el origen de su dolencia. Desde allí y hasta la vida de adulto, todo son ramificaciones encubiertas de aquellos primero conflictos infantiles que el sujeto tuvo y no pudo resolver y que ahora trata de resolverlos de manera ineficaz, porque al no comprender su dolencia, ni el origen de la misma, se pierde entre los laberintos de sus propios pensamientos obsesivos que no dejan de ser máscaras que encubren otro sentido.

domingo, 28 de marzo de 2010

LAS MULTIPLES VARIANTES DEL TOC

El toc es una " enfermedad" compleja de entender, sobre todo por las personas que rodean al paciente con toc, bien sea familia, pareja o amigos. Los rituales, los síntomas, las manías, pueden llegar a producir alteraciones en la convivencia familiar o de pareja. Por esto mismo, el tratamiento psicoanalítico aconseja a la familia una serie de pautas de comportamiento que van a ayudar al paciente con toc. El trastorno obsesivo compulsivo, tiene infinitas combinaciones. No hay un solo caso de toc que sea igual a otro. Aunque la base de la producción de síntomas sea igual para todos- se produce en el desarrollo infanto-juvenil-, la manera de manifestarse es parecida pero siempre distinta. Esto es importante porque muchas terapias del toc no funcionan porque no tiene en cuenta las múltiples variaciones que tiene el toc. Y sobre todo, que no hay un solo paciente con toc igual a otro. Ya he dicho en diversas ocasiones, que el toc tiene su origen en la temprana infancia, y sobre todo, en la relación de niño con la figura de los padres. Cuando esta relación ha sufrido algún tipo de perturbación, las consecuencias se manifiestan mediante la aparición del toc. Por eso mismo la terapia adecuada para la curación del toc, es el psicoanálisis, ya que lo que al paciente con toc le pasa es que hay algo en él que no ha logrado madurar, digamos que se ha quedado estancado en la infancia y de ahí, su comportamiento infantil, la mayoría de las veces. La medicación puede calmar los síntomas pero no curar, ya que no existe una medicación que ayude a madurar la personalidad. ¡¡ Ójala existiera la pastilla que nos diera el conocimiento de los aspectos fundamentales de la vida.!!! Ya que no es así, vuelvo a insistir que el paciente con toc, tiene un trastorno en el desarrollo psicoemocional y psicosexual de su personalidad y mientras no se traten estos aspectos, no habrá curación para el mismo.

lunes, 22 de marzo de 2010

LA CUESTION DEL TIEMPO EN EL PACIENTE CON TOC

La relación del paciente con toc , con el tiempo, merece ser estudiada. Existen diversas variantes de los síntomas en relación al tiempo, es decir, a cómo vive el paciente “ su tiempo “. Un porcentaje algo, sienten que lo pierden, es decir, que sus síntomas le acaparan gran parte de su existencia vital y esa incapacidad para manejar y controlar el tiempo, les acaba produciendo angustia. Otros pacientes con toc, sin embargo, viven como si siempre fueran a tener tiempo y aunque lo pierdan, no tienen noción de pérdida. En ambos casos, el paciente con trastorno obsesivo compulsivo, juega con el tiempo, es decir, trata de engañar al tiempo, de manera que vive sin vivir y lo que el cree que es tiempo, lo siente como detención o detenimiento. ¿ Podríamos decir que juegan a ser inmortales.? Estos pacientes algo saben de ello y de su propia mortalidad aunque lo niegan tras una serie de rituales, cuyo sentido inconsciente es vivir otro tiempo donde no hay tiempo, donde la igual de los rituales proporciona una apariencia de una vida que siempre es igual, donde nada cambia y donde nada se transforma. La angustia que aparece en el toc, puede ser una señal de alarma, que avisa de que algo no se quiere ver. Se pretende vivir como lo que no se es. Todos los actos rituales del toc, quizás sean para vivir engañados, disfrazando la mortalidad bajo una apariencia de inmortalidad. ( CONTINUARA )