domingo, 1 de octubre de 2017

Toc Suicida. ¿Se puede suicidar un toquiano?

domingo, 30 de abril de 2017

EL SENTIMIENTO DE CULPA EN EL TOC

La culpa mata, ya que el sentimiento de culpa es una respuesta de la conciencia moral y se corresponde con la voz de un Juez interior, de Dios, del padre o de la madre que todos llevamos dentro. Es la “voz de la conciencia” que llama a la reflexión cuando ciertos deseos inconscientes aparecen en la conciencia.
Para sentir culpa, una persona tiene que haber pensado, fantaseado o llevado a cabo un acto ilícito o alejado de la moral social o familiar. ¿Qué pensarían tus padres o la sociedad de ti si supieran que piensas o deseas hacer esto?
MUY IMPORTANTE. No hace falta llevar a cabo una acción amoral para sentirnos culpables. Con que solo aparezcan en la conciencia, ya es suficiente para sentir culpa.
Existen multitud de casos donde una persona, llevada por un penoso sentimiento de culpa, acababa padeciendo los efectos de un castigo que de manera inconsciente se imponía ella misma.
NO LO OLVIDES. La culpa es un sentimiento que produce gran malestar y no deja de ser una acusación o un señalamiento hacia nosotros mismos sobre algo de lo que pensamos, deseamos o fantaseamos es contrario a la moral social o familiar establecida.
Actos, pensamientos o deseos del orden del sadismo, masoquismo, infidelidad, deseos sexuales, egoísmo… producen culpa cuando aparecen en la conciencia.
¿Qué persona no ha tenido el deseo de ser infiel a su pareja? ¿Quién no ha deseado la muerte de un ser querido por rabia o  para poder  obtener un beneficio de ello:?
¿Quién no ha sentido el deseo de matar a alguien para liberarse de su presencia? ¿Qué hermano no deseó alguna vez ser hijo único por  celos hacia sus otros hermanos?

¿A cuantas personas estaríamos dispuestos a pisotear o a eliminar para adquirir un puesto mejor en lo social y laboral? ¿Cuántos hijos desearon la muerte de los padres para tener mas libertad?
Lo interesante es pensar que la culpa se produce por un deseo de interés o satisfacción personal aunque suponga un perjuicio para otros. Pero nuestro Juez interior será el encargado de juzgarnos en virtud de la amoralidad del deseo fantaseado o realizado.
MUY IMPORTANTE. Cuanta mayor es la culpa, mayor será la respuesta moral de nuestro Juez interior.
Sin embargo, la culpa es inconsciente, es decir, no todo el mundo llega a darse cuenta que está padeciendo las consecuencias de la culpa.
La culpa es un sentimiento penoso e insoportable para la conciencia. Si lo trasladamos al cristianismo, cuando una persona siente culpa, se confiesa y acepta la penitencia que se le impone para aminorar la culpa.
Los niños pequeños, cuando hacen algo malo y sienten culpa, no paran de incordiar hasta que reciben un castigo y lejos de sentirse mal, podemos observar que el castigo les calma.
La moral de cada persona es diferente hasta el punto que lo que a una persona le da culpa, a otra le da risa, todo depende del ambiente familiar y social donde nos hayan educado y de ciertas constelaciones psicológicas inconscientes.
MUY IMPORTANTE. Cuanto mas moralista haya sido nuestra educación, más rígido será nuestro Juez interior.
Frases como “nunca me puede ir bien”, “una persona como yo no puede ser feliz“, “no me merezco la felicidad”, “me esta bien empleado lo que me sucede por ser mala persona” “no me siento bien aunque me pasen cosas buenas” “a mi no me puede pasar nada bueno” “me ha tocado ser infeliz” “si este es mi destino, qué le voy a hacer”, etc...
Todas y cada una de estas frases indican la existencia de un sentimiento de culpa inconsciente.
Lo peligroso de la culpa es que llega a tiranizar la vida de las personas, de manera que se puede vivir sufriendo  solo para calmar la culpa inconsciente que sentimos.
MUY IMPORTANTE. Muchos de las circunstancias penosas que nos rodean en nuestra vida han sido construidas para calmar la culpa.
NO LO OLVIDES. Una persona bajo el sentimiento de culpa suele tener una vida sin placeres en aquella parte de su vida donde reine la culpa.
Hay que cuestionarnos que en esa parte de nuestra vida, donde falla algo, puede haber un sentimiento de culpa establecido sin que lo sepamos.
MUY IMPORTANTE. El Juez que nos juzga y condena y el verdugo que ejecuta la sentencia, son la misma persona, es decir, nosotros mismos.
NO LO OLVIDES. Podemos saber que nos hallamos bajo la tiranía de la culpa cuando algo nos va realmente mal en la vida y se mantiene en el tiempo. Tenemos que pensar que el malestar que vivimos está siendo el precio que estamos pagando para aminorar el penoso sentimiento de culpa. Si nos va mal en pareja, con el dinero, los amigos y hasta ciertas enfermedades orgánicas, inconscientemente se producen para calmar la culpa.
El ejercicio laboral suele estar afectado de nuestros problemas personales. Cuando una persona se siente implicada en algún hecho concreto de su vida (un divorcio, una pérdida, una muerte etc.) donde hay terceros afectados en relación a él, puede hacer aparición un sentimiento de culpabilidad que le lleva a emitir una serie de juicios, actitudes o comportamientos dañinos hacia su persona y hacia su trabajo, hasta que es despedido.
NO LO OLVIDES. Podemos medir la culpa según como nos va en la vida. Nos va mal, es porque sentimos mucha culpa. Si nos va regular hay algo de culpa y si nos va bien, no sentimos ni tenemos culpa.

CASO CLÍNICO. A.G.M. era un empresario que se hallaba casado desde hacia 20 años. Conoció a una mujer latina con la cual comenzó a vivir un apasionado romance. Pensó separarse justo en el momento en que a su mujer le diagnosticaron un carcinoma de mama. A pesar de todo, llevado por su pasión se separó. A los tres meses su mujer falleció. Aparentemente A.G.M. se hallaba feliz, liberado de su esposa y con su nueva pareja. Lo interesante del caso es que cometió dos errores graves en su empresa de manera que perdió en menos de siete meses casi cinco millones de euros. Arruinado y con un bajón emocional fue abandonado por su amante. Lejos de sentirse mal, A.G.M. se sintió profundamente aliviado. Llegó a decir que su egoísmo había precipitado la muerte de su mujer. Acosado por una terrible culpa, pagó su castigo: se empobreció y se quedó solo.
IMPORTANTE. Por último, las personas resignadas también tienen culpa. Y la calman actuando en contra de sí mismos, “me dejó mi pareja, “me despidieron”, “me accidenté”, “ya no puedo hacer nada”, “es mi destino”, “jamás seré feliz”, “dejé escapar mi última oportunidad”, “siempre estoy solo”, “no tengo amigos”, “nadie me quiere”, “solo puedo resignarme”.



domingo, 6 de noviembre de 2016

RECAIDAS EN EL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO



El toc lo hemos definido como neurosis de defensa frente a la imperiosa premura de los deseos sexuales infantiles que pulsan por manifestarse en la conciencia.
Los orígenes del toc suelen remitirnos a la infancia o primera adolescencia, donde la persona toquiana frente a la aparición de los primeros deseos ambivalente sexuales, reacciona de manera preconsciente con el desarrollo de la neurosis. Cuando hablamos de deseos ambivalentes, hacemos referencia a deseos marcados por un fuerte componente agresivo y que frente a su represión, aparece el componente moral que evita la realización de los mismos. Esto quiere decir que el toquiano está protegido frente al suicidio, el asesinato y cuanto deseo abrupto o falta de moral le aparezca en su cabeza.
Existen mil y una terapias y terapeutas que dicen tratar el toc. Y es cierto, lo tratan pero no lo curan, porque curarlo es NO SOLO conocer los deseos inconscientes que tanto abruman al toquiano, sino transformar la energía que va ligada a dichos deseos y desviarla a través de un nuevo circuito construido a otros deseos de carácter mas adulto, porque absolutamente todos los deseos del toquiano, tienen un carácter infantil. Entonces sugestionar al yo con técnicas de autocontrol, suele se la causa mas frecuente de recaída en el toquiano. No consiste en enfrentar al yo a su parte inconsciente ni proporcionarle herramientas para dicho enfrentamiento, sino ayudarle a entender “frente a qué se defiende” y paralelamente construir un inconsciente nuevo con la energía del inconsciente primitivo. Esta compleja técnica solo la puede llevar a cabo la técnica del psicoanálisis.





domingo, 5 de junio de 2016

Supervivencia Obsesiva

Un paciente define el toc como “estar viviendo en una cárcel, cumpliendo una condena. Hay días que tienes libertad condicional pero luego te vuelves a tu celda. Dentro de la cárcel hay una sala de torturas, que son los síntomas, que tiene que llevarlos a cabo para poder ir reduciendo tu condena. Dice que hasta que no pague su condena, seguirá en la misma. Su delito, tiene que ver con su familia. Está viviendo tres vidas, la de su madre, su padre y la suya pero les está haciendo pagar a ellos sus malas vidas y la mala educación que le dieron: su error fue que le permitieron todo, que nunca le pusieron límites. Ahora sólo puede sobrevivir de forma obsesiva pero tiene que hacerles pagar a ellos su mala conducta. Los responsables de su manera de ser fueron una madre infiel y un padre que nunca fue padre.

En este caso que tan bien define las causas del toc, analizamos una verdad y es que si un toquiano tarda tiempo en curarse es porque todavía no se fía de sí mismo. El toquiano no distingue entre la realidad exterior y su realidad interna. Podemos afirmar que viven en su celda, que es poco la libertad que se permite y que cuanto mas culpa tiene más ritualiza, mas está en su celda de castigo porque sólo llevando a cabo sus rituales, mas se tranquiliza.

Todo toquiano sabe que en su cárcel se encuentra seguro. Y aunque lo rechaza, también lo acepta. Porque tiene miedo a la libertad y es que confunde la libertad con la falta de límites.

Por esta circunstancia el toquiano se impone una vida con límites muy estrictos, porque todavía no sabe ponerle limites a sus deseos inconscientes y piensa que puede llevar a cabo sus deseos inconscientes si se sale de los límites que sus rituales le imponen.

El psicoanálisis del toc, consiste en analizar los deseos inconscientes que han llevado a la cárcel al toquiano para enseñarle a renunciar a ellos y ponerse límites para poder vivir una vida de humano. El paciente obsesivo está invadido permanentemente por deseos sexuales que muchas veces no es consciente de ellos porque cuanto mas ritualiza y mas absurdo es el ritual mas aleja a la conciencia de lo que tanto desea y a la vez teme: sus deseos sexuales infantiles.